Los bonos son instrumentos financieros de renta fija mediante los cuales un inversor presta dinero a una empresa, un gobierno o una institución a cambio de recibir intereses durante un periodo determinado.
En términos sencillos, cuando compras un bono estás actuando como prestamista.
Imagina que un gobierno necesita financiar proyectos públicos y decide emitir bonos.
Los inversores compran esos bonos y prestan su dinero. A cambio, el emisor se compromete a devolver el capital prestado en una fecha determinada y a pagar intereses periódicos.
Cuando compras una acción te conviertes en propietario de una pequeña parte de una empresa.
Cuando compras un bono, simplemente estás prestando dinero al emisor.
Por eso los bonos suelen considerarse inversiones más conservadoras, mientras que las acciones suelen ofrecer un mayor potencial de crecimiento a largo plazo.
Muchos inversores utilizan bonos para reducir la volatilidad de sus carteras.
A medida que se acerca la jubilación, algunas personas aumentan el peso de los bonos y reducen la exposición a acciones para proteger parte de su patrimonio.
Antes de decidir cuánto invertir en acciones o bonos, puede ser útil calcular tus objetivos financieros y de jubilación.
Usar calculadora de jubilación →Los bonos son una herramienta financiera utilizada por gobiernos y empresas para obtener financiación. Para los inversores, pueden servir como una fuente de ingresos relativamente estable y como elemento de diversificación dentro de una cartera.
Este contenido es educativo e informativo. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.